mi sudor, tu jugo, nuestra piel, aroma a dos sexos
suelo esperar despierto
a que llegue tu sueño
No sé si espero asegurarme de que estás allí
no sé si dudo de tanta felicidad
una euforia sin mácula
que llega a asustarme
cuando creo, siempre brevemente
que esto no puede ser
o peor, que sí es y no puede durar

Pero ahí está tu silueta
tu cuerpo
inocente ahora que duermes
como prueba palpable
divinamente palpable
de que no estoy soñando.




























