hasta que la caída del agua
estuviera cerca de mi entrepierna
Me toqué, pensando en que mis manos eran las tuyas,
y me rodé para que la caída de agua me estimulara el ano,
mientras me yo me tocaba el clítoris.
Cuando la bañera se llenó, cerré el agua y seguí masturbándome,
Imaginando que era tu lengua
la que jugaba con mis pliegues...
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